Planificación para parejas



Una lista de asuntos para examinar

Ya sea que dos personas se casen legalmente, que convivan sin casarse o que, aun sin convivir, adquieran determinados bienes en común, lo cierto es que entre el amor y el patrimonio hay vínculos visibles e invisibles, muy particulares, de los cuales es necesario hablar y lograr acuerdos.

La pareja que está dispuesta a tomar precauciones debe detenerse a contemplar determinadas cuestiones básicas, que están contenidas en el siguiente listado:

¿Cuál es el grado de independencia económica de cada uno, respecto de las familias de origen?
¿Alguno de los miembros de la pareja forma parte de una empresa de familia?
¿Qué lugar ocupa el otro en relación a esa empresa?
¿Tienen hijos en común?
¿Piensan tener hijos?
¿Tienen que afrontar cargas económicas para sostener a sus padres?
¿Tienen cargas por hijos (por ejemplo, cuotas alimentarias) de un matrimonio anterior?
¿Cómo es la participación de cada uno en los negocios del otro?
¿Trabajan juntos o planean hacerlo en el futuro?
¿Quién es el titular de la vivienda?
¿Cuál es el aporte de cada uno, anterior al matrimonio?
¿Cuáles son las deudas propias que registra cada uno?
¿Hay deudas de la pareja?
¿Han prestado u otorgado fianzas, avales o garantías?